Cómo empezamos
En 2019, dos de nuestros fundadores llevaban una pequeña finca de cultivo en el norte de California y no encontraban una forma sencilla de hacer llegar a Europa producto constante y bien documentado. Lo que había estaba sin analizar, mal enviado o era imposible de encajar con las normas de cada país.
Empezaron a trabajar con un grupo de profesionales de la logística en Róterdam que llevaban años moviendo mercancía sensible a la temperatura por todo el continente. De aquellas conversaciones salió la empresa sobre la que lees ahora: cultivadores que entienden la planta junto a gente que entiende las fronteras.